4 orgasmos que no sabías que podías tener

Los 4 orgasmos que no sabías que podías tener

Salud y Sexualidad. Cabecera

¿Crees que solo existe un tipo de orgasmo? ¿Uno solo para todo ese fuego que llevas dentro? Mmm… déjame decirte algo: tu cuerpo es mucho más explosivo de lo que te han contado. Hoy vamos a desvelar los orgasmos más desconocidos, los que muy pocos se atreven siquiera a mencionar. ¿Listo para descubrir hasta dónde puede llegar el placer?

Empecemos con el básico… pero no por eso menos delicioso. El orgasmo clitoriano o peniano es el más conocido, el que todos buscamos y que, admitámoslo, nos deja temblando de placer. Es rápido, explosivo, un fogonazo que recorre el cuerpo y nos deja jadeantes. Es ese temblor incontrolable que te hace cerrar los ojos, morderte el labio y pedir, sin palabras, que no termine nunca. Pero, ¿qué pasaría si te dijera que este solo es el aperitivo? Porque el menú apenas comienza…

Miralo en Youtube

Ahora puedes ver este contenido también en nuestro canal de Youtube.

Ah… el punto G. Esa pequeña zona misteriosa, escondida justo a unos centímetros de la entrada, en la pared frontal. Cuando la encuentras —y la estimulas con la presión justa— provoca una ola de placer tan intensa que muchos la comparan con una explosión interna, profunda y humedecedora. Es un orgasmo que puede ser más largo, acompañado de contracciones poderosas que te dejan sin aliento, con las piernas temblorosas y la mente flotando entre el placer y la rendición total. ¿Y si te dijera que cada cuerpo tiene su propio mapa erótico, esperando ser explorado y conquistado?

Este es para los más atrevidos. El orgasmo cervical ocurre cuando la estimulación llega al cuello del útero, una zona que muchos temen tocar. Es un placer diferente: no es una explosión rápida, sino una sensación que crece lenta, densa, profunda… como si el placer naciera desde el vientre y se expandiera por todo el cuerpo, envolviéndote en oleadas que suben y bajan, como un océano de deseo imparable. Dicen que provoca lágrimas de éxtasis, gemidos suaves y una sensación de rendición total. No es para cualquiera… pero los que lo alcanzan dicen que es como perderse en otra dimensión de placer, donde la mente y el cuerpo se disuelven juntos. ¿Te imaginas abandonarte por completo a esa sensación?

¿Y si te dijera que puedes alcanzar el clímax sin que nadie te toque? El orgasmo mental es la obra maestra del deseo. No necesitas dedos, labios, ni piel… solo tu imaginación. Es una mezcla de fantasías intensas, respiración controlada y una mente abierta al placer. Visualiza… siente el calor recorriéndote, la anticipación creciendo, la piel hormigueando. Es la fantasía que arde dentro de ti, que te domina, que explota desde lo más profundo de tu ser. Y cuando el deseo te ahogue por completo… la explosión llega desde adentro, como un secreto que solo tú conoces. Porque el órgano más poderoso para el placer no está entre tus piernas… sino entre tus orejas.

Ahora que conoces estos orgasmos ocultos… dime, ¿cuál vas a querer probar primero? O mejor aún… ¿te atreverías a explorarlos todos?


Anuncios


Anuncios


Anuncios


Anuncios


Anuncios


Anuncios

Revista sobre Sexualidad y Erotismo