

Patricia Rodda
«La sensualidad puede ser un arma letal si la conviertes en tu aliada.»
En el escenario de la vida de Patricia Rodda, la seducción es una obra maestra. Nos cautiva con su talento, su energía y su belleza, irradiando una vibra positiva que convierte sus versos y sus actuaciones en el guion perfecto. En este exclusivo encuentro, intentaremos coquetear con el hermoso mundo de Patry, donde la poesía se entrelaza con la picardía, y el teatro se convierte en un juego de pasiones.
Como actriz de teatro, productora, promotora y poetisa, Patricia Rodda nos sorprendió con su debut literario, «Desnuda en Proscenio», un poemario que no solo despierta la imaginación, ¡sino que la pone a trabajar! Con maravillosas ilustraciones del artista visual Eduardo Abela, que provocarían hasta al papel en blanco, Patricia nos sumerge en un universo donde los versos bailan, los poemas coquetean, y cada página es un “striptease” literario. Lo que más nos ha gustado es que lleva su concepción teatral a “jugar” con sus poemas, ya que muchos actores y actrices cubanos han dado voz a este poemario.
Patricia no se conforma con un solo papel, ¡ella podría ser la obra misma! Su pasión por la actuación, y por el arte en general, la ha llevado desde dirigir «El Velorio de Rocco» (una maravillosa obra de microteatro) hasta actuarla y concebir un guion lleno de matices y tan perfecto que logra existir por sí solo, fuera del contexto y el texto de la obra de la que fue adaptado. Esta mujer es toda una caja de sorpresas.
Con todo esto, vamos descubriendo que Patricia es como un juego de dados; nunca sabes qué número saldrá, ¡pero siempre es un acierto! En esta entrevista, intentaremos desentrañar los misterios detrás de sus travesuras artísticas, sumergiéndonos en la mente pícara y el corazón atrevido de Patry. Una mujer que convierte la literatura en una travesura sensual y el teatro en un juego de complicidades.
¿Cómo describirías el erotismo desde tu perspectiva artística y literaria?
El erotismo es para mí una hermana mayor que ha estado a mi lado desde muy pequeña, incluso cuando no tenía idea de qué significaba. Ha pasado totalmente inadvertida, como alguien que conozco de toda la vida; nunca me he preocupado por entenderla y menos cuestionarla. Aparece como una ola y marca mi vida entera; todo lo que toco o digo está salpicado por ella.
¿Cómo logras seducir a través de un papel?
La seducción está muy conectada a ese erotismo intrínseco. Mucho de lo que escribo es desde el inconsciente. Estoy segura de que una mujer muy empoderada, consciente de sus armas, me habita, junto con muchas otras, y es justo en el acto de escribir cuando se revela. Su voz, a veces, me causa un poco de vergüenza, pero a la vez me fascina. Es a ella, créeme, a quien leen.

¿Cómo integras la sensualidad en tu concepción de la vida y el arte, más allá de la literatura y el teatro?
La sensualidad me encontró siendo aún muy pequeña. Fue muy temprano cuando me percaté de que algo me diferenciaba de las demás niñas; podía darme cuenta de que atraía miradas de forma distinta. Ha sido mi amiga desde entonces, aunque también me ha jugado malas pasadas. Las personas suelen juzgar por las apariencias y me ha costado que vean en mí algo más de lo que pudieran etiquetar como la «rubia sexy». Es uno de los rasgos que marcan mi personalidad y soy consciente de eso; me hace sentir muy segura. La sensualidad puede ser un arma letal si la conviertes en tu aliada.
¿Influyen tus experiencias personales en la forma en que abordas el erotismo en tu trabajo creativo?
Todo lo que soy influye en mi trabajo creativo y, claro, que el erotismo también está presente de una u otra forma. Yo pienso que es un súper poder cuando te conoces y aprendes a jalar de los hilos oportunos. Somos nuestras vivencias, gustos, sueños, aunque también somos nuestros errores. La verdad es que todo eso está guardado en grandes gavetas y, mientras más “tarecos” atesores, más se enriquece el acto de la creación.
Sabemos que eres una mujer de muchas facetas. ¿Cuál es la faceta más atrevida de Patricia Rodda que el público aún no ha tenido el placer de descubrir?
A decir verdad, creo que todo el que leyó «Desnuda en proscenio” conoce desde la más oscura hasta la más atrevida de mis facetas. La poesía te desarma; si es sincera, no quedan telones ni parafernalia capaz de cubrirte. Cuando tuve la oportunidad de publicar, sentí un sabor agridulce, y era precisamente por la idea de quedar totalmente expuesta. Como dice uno de mis poemas: “El precio de escribir”…Ya nunca más seré mía…
¿Existen elementos de la mitología o folklore cubano que influyan en tu representación del erotismo?
El ser cubana es una condición; siempre he pensado que “el cubano es una especie”, y claro que sí, todas sus distintas esencias han influido en mí, y no he puesto ninguna resistencia. Soy católica, soy Yoruba, bruja, soy además “Pichón de guajira”, del arroyo y del mar… Soy enteramente una criatura de isla.

¿Crees que el arte erótico puede desempeñar un papel importante en la liberación sexual y la expresión personal? ¿Crees que puede desempeñar un papel en la apertura y discusión sobre la sexualidad?
¡Por supuesto que sí! El arte erótico, además de liberador y una herramienta que nos representa tal cual somos, nuestra esencia animal, los instintos humanos a flor de piel. Como ya había comentado, es un arma capaz de remover la conciencia desde las sensaciones, sin pensarlo demasiado. Aún falta mucho para desenterrar tabúes que nos “condicionan”, pero gracias a Dios el mundo está corriendo, en este sentido, a pasos agigantados y haciendo mella hasta en las mentes más retrógradas. Aunque lo niegues, está, aunque moleste, lo sabes. Eso es un gran logro.
¿Una palabra que consideras particularmente sensual?
Cualquier palabra puede provocar chispas en el tono y contexto adecuado. La palabra “puta” me encanta porque tiene tantas lecturas… Me gusta pensar que Puta se llama esa diva sexy y letal que toda mujer lleva dentro y emerge en el instante justo que socava el deseo.
¿Hay alguna película que sientas que capture la esencia del erotismo?
Son muchas las películas que recogen escenas estremecedoras y eróticas. “Love” de Gaspar Noé, “Soñadores” de Bernardo Bertolucci… No podría mencionar solo una.
¿Autor o autora cuyo trabajo en el ámbito erótico encuentres interesante?
En Cuba tenemos a la eterna Carilda que abrió fuego ante las páginas; aunque, si soy sincera, me quedo con la sensualidad de Dulce María Loynaz, capaz de generar tormentas desde su más absoluta melancolía. Tampoco puede faltar el tremendo Cabrera Infante; si tenemos que hablar de erotismo, su obra es una bitácora.
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